Un reconocimiento internacional que confirma una forma de trabajar: exigencia, consistencia y hospitalidad mediterránea llevadas al máximo nivel.
Un reconocimiento internacional que confirma una forma de trabajar: exigencia, consistencia y hospitalidad mediterránea llevadas al máximo nivel.
Hay un momento muy concreto en cada viaje que, en realidad, sucede mucho antes de hacer la maleta. Ese instante en el que empiezas a imaginar el verano, con quién vas a compartirlo, cómo quieres sentirte o qué tipo de lugar quieres recordar meses después.
Hay proyectos que nacen cubriendo una necesidad y otros que, con el tiempo, terminan formando parte de la identidad de un lugar. Hace 25 años, Abahana Villas comenzaba su andadura en el norte de la Costa Blanca con una idea clara: ofrecer una manera diferente de vivir el Mediterráneo. Más humana, más cuidada, más auténtica. Lo que empezó como una visión ligada al alquiler vacacional, hoy se ha convertido en una marca profundamente conectada con el territorio, con sus villas, sus propietarios y los miles de huéspedes que han descubierto esta costa a través de ella, de manera mucho más cercana, casi de boca a boca.
Viajar en grupo es una de las formas más intensas de vivir unas vacaciones: más risas, más sobremesas, más anécdotas que se recuerdan durante años. Pero también exige un espacio a la altura. Una villa con piscina privada no es solo una opción cómoda: es el formato que mejor encaja con la vida en grupo.
Agost es mucho más que un pueblo de la Costa Blanca; es un rincón donde el arte y la tradición cobran vida. En sus calles, el sonido del torno alfarero y el olor del barro cocido cuentan historias de generaciones dedicadas a transformar la tierra en auténticas joyas artesanales. Aquí, el visitante no solo observa, sino que se sumerge en una experiencia única: desde admirar piezas de diseño contemporáneo hasta vivir la emoción de crear su propia obra en talleres guiados por maestros alfareros. Agost te invita a soñar, a conectar con lo esencial y a llevarte a casa un pedazo de su alma.
El Mediterráneo tiene ese aire de película, una mezcla de glamour, nostalgia y libertad que parece sacada de un fotograma eterno. En Abahana Villas lo sabemos bien, y por eso hemos querido seleccionar para ti las seis películas que mejor capturan esa esencia de verano sin fin.
Viñedos que crecen sin riego artificial, en suelos arenosos o calcáreos que generan vinos vibrantes. La humedad de la noche y las brisas del día protegen sus cepas en equilibrio. Una viticultura orgánica rodeada de almendros y olivos, un ecosistema vivo.
Altea se ha consolidado como el epicentro cultural y artístico de la Costa Blanca, un auténtico refugio para creadores y amantes del arte. Sus calles empedradas, coronadas por casas blancas y cúpulas azul cobalto, han sido musa de inspiración para bohemios y artistas de todo el mundo. Este encantador pueblo mediterráneo no solo preserva su esencia marinera, sino que además acoge una oferta cultural vibrante y variada.
Abahana Villas es la empresa líder en villas premium de la Costa Blanca, reconocida por su selección curada de propiedades, su profundo conocimiento local y su servicio excepcional que convierte cada estancia en una experiencia mediterránea única.
Más que el fin del verano, septiembre es su versión más amable. En la Costa Blanca, las playas se calman, los pueblos respiran y la vida se desacelera para quienes saben saborear los días con otro ritmo. Aquí, el Mediterráneo se vive con una profundidad que solo el silencio y la luz dorada de septiembre pueden regalar.
Tres castillos imprescindibles en la Costa Blanca La Costa Blanca no solo es sinónimo de playas y calas idílicas; también guarda entre sus colinas y ciudades una historia fascinante. Tres castillos destacan como joyas arquitectónicas y culturales: el Castillo de Santa Bárbara en Alicante, la Atalaya de Villena y el Castillo de Dénia. Cada uno pertenece a una ruta diferente y narra un capítulo único del pasado de la región.
Cada museo es una puerta a un rincón inesperado de la historia y cultura de la región. Alicante, conocida por su mar y sus paisajes, también guarda tesoros escondidos en sus museos, que invitan a descubrir el pasado y a sumergirse en el arte y la tradición local. Desde el innovador MARQ hasta el tentador Museo del Chocolate Valor, esta ruta de museos nos lleva por un recorrido que mezcla arqueología, arte contemporáneo y experiencias inolvidables para todos los sentidos.
Valencia es luz que acaricia, flores que embriagan y amor que se vive en cada esquina. Es una tierra que ha sabido preservar su alma mientras avanza con paso firme hacia el futuro. Visitar Valencia es mucho más que un viaje; es una experiencia que toca el corazón, que te hace sentir parte de algo más grande. Porque aquí, en la tierra de las flores, la luz y el amor, cada momento se convierte en un recuerdo imborrable.
Serra Gelada, uno de los lugares más singulares en cuanto a sierras litorales valencianas se refiere, se encuentra entre las bahías de Altea y Benidorm. Un ecosistema de increíble valor ecológico y ambiental, declarado Parque Natural Marítimo-Terrestre.
Siendo que es una de las grandes montañas en la Costa Blanca, el Parque Natural de el Montgó se perfila como una de las más especiales, pues a sus faldas recoge, no solo los dos encantadores pueblos de Jávea y Dénia, sino que, en su parte marina, atesora la espectacular Reserva Marina del Cabo de San Antonio.
Laberínticas, juegos de luces y sombras, rincones con misterio donde late el color vibrante y el propio, pero sobretodo, encuadres originales al Mediterráneo.
¿Se acercan las vacaciones de junio y todavía no sabes qué hacer? Aprovecha para visitar las maravillosas vistas de la Costa Blanca. Tendrás tiempo para disfrutar de sus impactantes vistas desde el mar, así como desde la montaña.
Hablar de Valencia es indiscutiblemente hablar de música, luz, y cultura. Si tienes planeada una visita a la capital valenciana, no dejes de dar un paseo en barca por la Albufera, bañarte en alguna de sus playas o subir a la torre del Miguelete para admirar las increíbles vistas de la ciudad.
Este precioso monte bautizado Oltá se encuentra justo detrás de Calpe, poblado de árboles típicos de la región y sí, es de esas montañas de toda la vida donde salir al aire libre con bocata en mano.
No cabe duda de que se trata de uno de los edificios más característicos de la bella localidad de Jávea. La Iglesia Fortificada de San Bartolomé, construida en estilo gótico isabelino, ha sido declarada "Monumento Artístico Nacional", y la visita es un festín para la vista, al igual que las construcciones circundantes en la tradicional toba despojada de la zona, con su sensación mediterránea.
Xaló
Todos los sábados de cada mes, la Plaza Mayor de Xaló acoge su tradicional mercado de la tierra con el objetivo de recuperar el valor de la alimentación tradicional y artesana de la zona.
Valencia
Para aquellos que todavía no hayan oído hablar de la fiesta más famosa de Valencia y conocida en todo el mundo, os mostramos un repaso por la historia de Las Fallas, falleras y espectáculos de pirotecnia para acercaros más este increíble evento.
Pego
En Pego, cuando llega febrero, la rutina se detiene y la magia toma las calles. No es un carnaval cualquiera. Aquí, la fiesta tiene historia, carácter y una identidad que lo hace único en la Comunitat Valenciana. Durante unos días, todo el pueblo se transforma en un escenario de música, disfraces y desenfreno, donde la tradición se mezcla con la creatividad en una celebración que no deja indiferente a nadie. Pero el Carnaval de Pego no es solo una fiesta: es una forma de entender la vida. Desde sus orígenes hasta hoy, esta celebración ha resistido prohibiciones, ha evolucionado y ha sabido conservar su alma rebelde y festiva.