Conocida también como “Racó de Corb”, es sin duda una cala idílica para aquello que se vuelcan en el buceo o la pesca pues sus interesantes fondos esconden una animada flora fauna marina.
Abahana Villas - Aguas de la Cala El Collao en Calpe.
Este tesoro situado al norte del Morro de Toix, hará que pasemos un agradable día escapando del bullicio de las playas más populares y descubramos un trocito más de las maravillosas aguas del Mediterráneo.
En un entorno natural y único encontramos esta preciosa cala, en la parte más meridional de Calpe, una zona denominada “Mascarat”. A ella podremos acceder sólo por mar, siendo el puerto deportivo "Campomanes" en Altea, la instalación más cercana.
Esta cala virgen está compuesta por arena aunque mayoritariamente de grava y cantos rodados y está especialmente recomendada para la práctica del buceo y la pesca puesto que sus aguas cristalinas dejan apreciar a la perfección la calidad de sus fondos marinos, ricos en fauna y flora marina. Además podremos disfrutarla de manera especial ya que al acceder a ella por mar nos garantiza una baja afluencia pudiendo descubrir el lugar sin que nadie nos moleste.
Este verano báñate en las aguas cristalinas de los Baños de la Reina.
¿Queda poco para tus vacaciones y todavía no tienes claro dónde ir? ¡Desde Abahana Villas te proponemos un plan! Ven a los Baños de la Reina este verano y disfruta de un buen chapuzón en sus aguas cristalinas.
¡Descubrirás el auténtico paraíso del Mediterráneo!
A continuación, conocerás su historia y por qué no debes perderte la visita a este edén si vienes a Calpe.
Más que el fin del verano, septiembre es su versión más amable. En la Costa Blanca, las playas se calman, los pueblos respiran y la vida se desacelera para quienes saben saborear los días con otro ritmo. Aquí, el Mediterráneo se vive con una profundidad que solo el silencio y la luz dorada de septiembre pueden regalar.
Dicen que hay lugares que no se olvidan, que permanecen intactos en la memoria sin importar cuántos veranos hayan pasado. El Portet es uno de esos rincones. Una pequeña bahía en Moraira donde el tiempo parece detenerse, donde el mar sigue abrazando la orilla con la misma ternura de siempre y el Peñón, imperturbable, continúa saludando a los que llegan descalzos.