Un reconocimiento internacional que confirma una forma de trabajar: exigencia, consistencia y hospitalidad mediterránea llevadas al máximo nivel.
En Altea, acompañando al Mar Mediterráneo, existe un precioso paseo nuevo y lustroso que se extiende a lo largo de toda la costa hasta llegar al puerto pesquero.
Recorrerlo mientras sentimos la belleza y tranquilidad del paisaje marítimo es ya uno de los tantos atractivos de este fantástico pueblo.
Altea está plagado de encantos, entre ellos recorrer su paseo marítimo donde a menudo se pueden ver patos o cisnes a los que tirar algún trocito de pan, hasta llegar al tradicionalpuerto pesquero, ideal para pasear hasta el último de sus rincones.
Durante el atractivo trayecto, el visitante encontrará un gran número de tiendas, heladerías y cafeterías, cada una de un estilo diferente, afrancesadas, otras que ofrecen singulares desayunos ingleses o las hay que se convierten en pequeños rincones donde acompañar con una buena lectura.
También hay multitud de bares donde no hay que dejar escapar la oportunidad de tomar un aperitivo junto al mar, y restaurantes, muchos de ellos especializados en la típica paella valenciana, siempre disfrutando de unas maravillosas vistas al Mediterráneo y de su suave brisa.
Decir que, aunque este paseo se puede hacer a cualquier hora del día, es por la tarde cuando quizás más se sienta el peculiar aire bohemio de Altea, ya que por un lado gozaremos de preciosos atardeceres y por otro estaremos encandilados por las terrazas iluminadas, los músicos que comienzan a tocar y los puestos de artesanía, algo muy típico de Altea.
Por otra parte, el puerto de origen pesquero, fue remodelado en 1985 para admitir el uso deportivo, ocupando en la actualidad una superficie considerable con más de una treintena de barcos pesqueros y convirtiéndose en un punto de reunión y acogida para yates de crucero de todas las esloras y banderas.
Recorrerlo es aprender sobre la tradición marinera y pesquera. En él podemos encontrar desde barcos viejos en los que el tiempo y el mar han dejado huella hasta barcos veleros con relucientes cascos; pero quizás lo más interesante del puerto sea la tradicional subasta de pescado de la lonja.
Los pescadores que faenan llegan sobre las cinco de la tarde descargando todo el material aún vivo. Minutos más tarde, da comienzo este evento el cual permite conseguir el pescado y marisco más fresco y a un precio considerable que hará sentir al visitante parte de la cultura y la tradición pesquera.
Un paseo ideal en el municipio de Altea que dejará un buen recuerdo en la memoria de todo aquel que se anime.
| Tipo | BARRIO / PASEO |
Un reconocimiento internacional que confirma una forma de trabajar: exigencia, consistencia y hospitalidad mediterránea llevadas al máximo nivel.
Hay un momento muy concreto en cada viaje que, en realidad, sucede mucho antes de hacer la maleta. Ese instante en el que empiezas a imaginar el verano, con quién vas a compartirlo, cómo quieres sentirte o qué tipo de lugar quieres recordar meses después.
Hay proyectos que nacen cubriendo una necesidad y otros que, con el tiempo, terminan formando parte de la identidad de un lugar. Hace 25 años, Abahana Villas comenzaba su andadura en el norte de la Costa Blanca con una idea clara: ofrecer una manera diferente de vivir el Mediterráneo. Más humana, más cuidada, más auténtica. Lo que empezó como una visión ligada al alquiler vacacional, hoy se ha convertido en una marca profundamente conectada con el territorio, con sus villas, sus propietarios y los miles de huéspedes que han descubierto esta costa a través de ella, de manera mucho más cercana, casi de boca a boca.