Paseo por el casco antiguo de Altea

Callejuelas tranquilas y estrechas, casas blancas que en su tiempo estuvieron protegidas por una sólida muralla, una iglesia imponente con sus características cúpulas azules y unas vistas impresionantes de la costa donde a lo lejos apreciamos el Peñón de Ifach de Calpe.

Altea se presenta como una localidad típicamente pesquera de la Costa Blanca que ha sabido preservar sus tradiciones.

Caminar por su Centro Histórico es descubrir la esencia mediterránea con empinadas callejuelas, muchas de ellas con el encanto de estar todavía empedradas y escalonadas; de las casas que constituyen la zona antigua destaca su color blanco con portales y ventanas que están siempre engalanadas con plantas como el Jazmín, Geranios y Bougainvillea, muy presentes en los pueblos mediterráneos que siempre aportan color y vida.

Todas ellas convergen en la Plaza de la Iglesia asombrando al viajero con la singular Iglesia de Nuestra Señora del Consuelo y con multitud de tiendas de artesanía, talleres de pintura, heladerías artesanales donde sentarse en algunas de sus terrazas y disfrutar de la vida que posee cada rincón.

Otro punto fuerte de visitar las inmediaciones del Casco Antiguo de Altea son sus miradores que otorgan increíbles vistas panorámicas de toda la costa siendo posible visualizar el puerto, el Parque Natural de la Serra Gelada, además de constituir hermosos lugares de descanso donde reponer fuerzas.

Recorrer sus callejuelas hace que seas consciente de que Altea hace la diferencia apostando por la cultura y el arte, creando un pueblo bohemio, de artistas que puedes ver en plena acción pintando bellas estampas de este municipio tan original.

Tipo RUTA / BARRIO

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