La Puríssima Xiqueta: La Catedral en la Marina Alta

Según Joan Josep Cardona i Ivars, cronista de la villa y autor de la obra “Història de la Parroquia de Benissa”, editada en 2002, la Iglesia de la Puríssima Xiqueta y San Pedro Apóstol, más conocida como “la Catedral de la Marina Alta” es un auténtico tesoro que tanto lugareños como visitantes no deberían pasar por alto.

Fue la fe de los benisseros en su patrona, la Puríssima Xiqueta, la que movió montañas desató nudos y logró materializar la construcción de este extraordinario templo, erigido por suscripción popular, y elevado mediante turnos o tandas. En efecto, todos los habitantes de Benissa -niños, adultos y ancianos, pobres y ricos, liberales o conservadores-, colaboraron en la medida de sus posibilidades para que esta catedral se hiciera realidad.

El 19 de marzo de1902, día de San José, se colocó la primera piedra, pero todavía en septiembre de 1901 las cosas no estaban del todo claras, y negras amenazas se cernían sobre la futura iglesia. Según publicaba el periódico “El Centinela”, en aquel año se vivían momentos de tensión que amenazaban la obra. “El interés bastardo, el oro vil, las rencillas de la ambición por unos cuantos palmos de terreno y unos cuantos miles de reales dejan de realizar el grandioso proyecto”, rezaba el diario.

Finalmente, el templo se erigió y sustituyó a la antigua Iglesia Fortaleza de San Pedro Apóstol. Las obras se terminaron en 1929, y asombraron a todos los habitantes de la región y los visitantes que muy pronto comenzaron a acudir en masa. El interior consta de tres naves coronadas por un cimborrio central con una grandiosa claraboya que ilumina los interiores del templo.

Su más preciada joya es un relicario incluido en una tablilla de la Purísima Concepción atribuido a la escuela del pintor Joan de Joanes. Cada cuarto domingo de abril se celebra su fiesta, conocida como “La bajada de la Purísima”; en tal ocasión es descendida hasta el altar y, acto seguido, colocada sobre tronos procesionales.

El templo también destaca por sus espectaculares y coloridas vidrieras y las dimensiones de su nave central. En el exterior, sus magníficos arbotantes, más propios de la Edad Media que de principios del XX, llenan de admiración.

No te marches de Benissa sin hacer una visita a su iglesia parroquial, que se ha ganado merecidamente el calificativo de “catedral” gracias a la magnificencia de sus naves y a la armonía de sus estructuras.

Tipo MONUMENTO